En los tiempos que corren cada vez son más las personas que por diferentes motivos tienen que comer fuera de casa. Por eso, en esta entrada vamos a ver algunos consejos para hacerlo de la mejor forma posible.
En primer lugar debemos elegir bien el restaurante donde vamos a hacer una de las principales comidas durante todos los días de la semana. Para hacer una buena elección hay que estar seguros de que las instalaciones y el personal cumplen con las recomendaciones higiénicas y que los productos que utilizan para la elaboración de los platos son de la mayor garantía.
Normalmente cuando comemos fuera de casa las cantidades de comida que ingerimos suelen ser mayores, lo que puede ser un problema para aquellas personas con problemas para controlar su peso corporal. Esto puede ser un problema ya que la mayoría de restaurantes ofrecen raciones abundantes y "ya que lo pago me lo como". Si es posible podríamos pedir medias raciones o compartir una entre dos personas. Tampoco es una buena elección atracarnos y luego saltarnos otra comida, porque como ya sabemos lo ideal es repartir los alimentos a lo largo del día en 3 -5 tomas, ya que nuestro organismo asimila mejor los nutrientes si le llegan en dosis pequeñas y repetidas, además los famosos antioxidantes de los alimentos hacen su función de forma eficaz manteniendo unos niveles constantes en nuestro organismo, esto se consigue si se ingieren cada poco tiempo a lo largo del día.
Otro consejo para aquellos que almuerzan todos los días fuera de casa es que deben combinar los deferentes primeros y segundos platos del menú a lo largo de la semana para lograr el mayor equilibrio:
- Alternar los diferentes tipos de alimentos vegetales (platos de verduras, guisos con cereales, ensaladas)
- Rotar el tipo de carne (ternera, pollo, cerdo).
- Algún día comer huevos (en cualquiera de sus formas culinarias).
- Alternar carne con pescado y al menos un día a la semana comer pescado azul (puede ser como segundo plato o bien añadir algo de atún a la ensalada del primer plato).
Para beber pedir agua que es el liquido que debemos ingerir mientras comemos y como ya sabemos ni engorda ni adelgaza. Si nos apetece algo de alcohol pedir cerveza o vino y siempre solicitarlo en copa o raciones individuales y no caer en la tentación de la botella de vino.
Si comemos pan, lo mejor es que sea integral. Y si estamos controlando nuestro peso es aconsejable pedirle al camarero que se lo lleve de la mesa y así consumir solo el que nos haya dicho nuestro NUTRICIONISTA.
En muchas personas el consumo excesivo de sal acaba por provocarles hipertensión, por lo que habrás que pedir que si es posible nos sirvan la comida sin sal e intentar condimentarla con otras especias.
Como primer plato:
Siempre debe contener vegetales como verduras, hortalizas, legumbre o cereales. Si queremos o debemos ingerir pocas calorías, una ensalada aliñada con poco aceite puede ser una buena opción. Exigir aceite de oliva virgen no solo por su composición en ácidos grasos, sino también por su contenido en antioxidantes.
Los estofados y `potajes con carnes muy grasas y embutidos, los aderezos como mayonesas, las lasañas, los fritos y rebozados, la mantequilla y la margarina son ejemplos de alimentos muy grasos que debemos moderar su consumo o suprimirlos de la dieta habitual en el restaurante.
Como segundo plato:
Siempre que podamos comeremos pescado como segundo plato y evitar acompañarlo con patatas fritas, sustituyéndolas por guarniciones a base de verduras, hortalizas o legumbres.
Como postre:
Evitar los postres dulces (flanes, arroz con leche, tartas...) ya que colaboran al aumento de la grasa corporal. Es más aconsejable pedir fruta fresca.
Suprimir los chupitos de alcohol al final de la comida, ya que no son digestivos por mucho que creamos. Si no tenemos problemas con la cafeína, lo mejor es pedir un café o una infusión que es una buena forma de tonificarnos y favorecer la digestión. Si somos intolerantes a la cafeína otra opción es pedir infusiones como por ejemplo menta poleo, roibos..., para endulzar sustituir el azúcar por edulcorantes artificiales.
Y sobre todo, acompañar todo esto con un ambiente agradable, en buena compañía y evitar hablar del trabajo que llevamos haciendo todo el día.
Próxima entrada: Hipotiroidismo.
Si tienes alguna sugerencia para futuras entradas no olvides dejar tu propuesta. Gracias
Pedrocuencanutricion@gmail.com
Bibliografía.
Campillo, José Enrique. Comer sano para vivir más y mejor.
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