Podemos
decir que desde que somos pequeños nos
están alimentando con mitos alimentarios a través de la familia, amigos,
revistas, TV, etc. Todos comentan sobre alimentos que nos convienen o perjudican,
las nuevas dietas, etc. Estos mitos alimentarios no solo tienden a confundirnos
sino que pueden influir en nuestros hábitos alimentarios e incluso
perjudicarnos.
En
muchas ocasiones dividimos los alimentos en dos grupos, los que engordan y los
que no. Lo cierto es que esta clasificación carece de sentido, ya que un
aliemento no tiene la capacidad por sí mismo de hacer que una persona engorde.
La causa de ganar o perder peso se encuentra en el cómputo global de las
calorías de la dieta, y esto depende de los hábitos de alimentación de cada
individuo.
Para
empezar, lo primero es saber que todos los alimentos, excepto el agua, aportan
calorías. Sin embargo, un alimento por sí solo no tiene capacidad de hacer que
una persona engorde, por lo que la clave se encuentra en comer de todo en
cantidades moderadas, o lo que es lo mismo “comer de todo un poco”. Desterremos
algunos mitos.
El pan engorda:
El
pan suele ser el primer perjudicado a la hora de eliminar un alimento de la
dieta. Pero, ¿existe algún motivo que lo justifique? El pan al igual que el
resto de los farináceos (cereales, legumbres) es rico en hidratos de carbono,
el nutriente que nuestro organismo necesita en mayor cantidad, constituyendo la
base de la dieta. En muchas ocasiones lo que aumenta las calorías de la dieta es
la mantequilla, embutidos, quesos que acompañan al pan. Muchos de estos
acompañantes son ricos en grasa. Recuerda que los alimentos graso (9 kcal por
gramo) son más calóricos que los ricos en Hidratos de carbono (4 kcal por
gramo).
Lo
que nos engorda es comer más de lo que gastamos, por ello es importante
acompañar la dieta con ejercicio físico.
La fruta como postre engorda:
La fruta aporta
las mismas calorías antes o después de las comidas, por lo que el orden en que
se ingieren los alimentos a lo largo del día no influye en el aporte
energético. Lo único es que si se consume antes de las comidas, gracias a su
contenido en fibra y agua nos produce efecto saciante y hace que después
comamos menos.
Una
dieta equilibrada y variada debe incluir el consumo de al menos tres piezas de
fruta al día.
Comer solo fruta durante un día entero adelgaza:
Que se coma un día entero sólo fruta, no hace que se adelgace o que pierdas
grasa. Del mismo modo que tampoco engordas porque un día tomes un pedazo de tarta.
Al
tomar exclusivamente fruta durante un día, aportas a tu organismo una buena
dosis de vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes, pero no de proteínas,
hidratos de carbono y grasa. ¿Crees que este es un modo equilibrado de
alimentarse?
Beber agua durante las comidas engorda:
El
agua es un alimento acalórico, es
decir, sus nutrientes no nos aportan energía. Por lo tanto no engorda si se
toma antes, durante o después de las comidas.
Beber
agua antes de las comidas puede producir sensación de saciedad, lo que te ayuda
a calmar el apetito y a moderar más lo que comes.
Consumir
entre 1,5 y 2 litros
diarios ya que el 60% de nuestro peso corporal es agua.
Mezclar hidratos de carbono y proteínas engorda:
Como ya vimos en
la entrada anterior, esto es a lo que llamamos dietas disociadas, consisten en
no mezclar en la misma comida alimentos ricos en hidratos de carbono (cereales,
pasta, patata, pan…) con alimentos proteicos (carne, pescado, huevo…). El
fundamento de este tipo de dietas, se basa en que el aumento de peso se debe a
una mala digestión por combinar alimentos de forma errónea.
Evidentemente,
estas dietas carecen de fundamento científico, partiendo de la base de que
todos los alimentos son una mezcla de nutrientes, no se puede separar la ingesta
de alimentos con HC por un lado y alimentos con proteínas por otro.
Los alimentos Light adelgazan:
El producto Light
es aquel al que se le ha reducido o eliminado alguno de sus componentes
calóricos, e decir, que contiene menos calorías (un 30% como mínimo) que la
versión no Light del mismo alimento.
Muchos
alimentos Light siguen siendo calóricos por su propia naturaleza, ya que parte
de sus ingredientes son grasas necesarias para su elaboración, para conferirles
sabor o textura, como por ejemplo la mayonesa Light, las patatas fritas Light o
el paté Light. Tienen menos calorías que los normales, pero ¡no dejan de ser
alimentos con muchas calorías!
No
conviene transmitir a los niños y jóvenes la idea de que pueden comer sin
límite cualquier alimento Light pensando que éstos no contienen calorías.
Los productos integrales adelgazan:
Los
productos integrales tienen prácticamente las mismas calorías que los
refinados. La diferencia es que el alimento integral tiene mayor contenido de
fibra y minerales.
Por
su contenido en fibra los alimentos integrales producen efecto saciante, lo que
evita comer más cantidad de otros alimentos.
Los hidratos de carbono están prohibidos para los diabéticos:
Es
necesario un equilibrio en la ingesta de hidratos de carbono, insulina y
ejercicio físico para lograr un control adecuado de los niveles de glucemia.
En
personas con Diabetes no insulinodependientes, el objetivo principarl es la
reducción de peso, ya que ayuda a mejorar la eficacia de la insulina.
La
mejora en los hábitos alimentarios y la práctica de actividad física ayudan a
reducir la resistencia a la insulina y mejoran el control de la glucemia
(azúcar en sangre).
El huevo frito es un plato prohibido:
El huevo es un
alimento muy nutritivo por lo que no hay que eliminarlo de la alimentación. Se
puede preparar de diferente formas, pero, ¿se puede tomar frito?
Todos
sabemos que al freír cualquier alimento absorbe aceite, esto provoca que
aumente su contenido en grasa. Sin embargo, el huevo tiene una absorción de
aceite limitada, lo que quiere decir que no importa que lo frías con más o
menos aceite. Pongamos un ejemplo: Un huevo mediano contiene aproximadamente 6,5 gramos de grasa,
después de frito esta cantidad aumenta a 8,8 gramos de grasa. Si
esto lo transformamos en calorías: un huevo mediano contiene 90 kcal y después
de freírlo su contenido calórico pasa a ser de unas 112 kcal, por lo que es una
diferencia insignificante a la hora de hacer el cómputo global de las kcal
diarias.
Productos que "ayudan" a perder peso:
Después de
desvelar algunos mitos sobre alimentos pasemos a ver algunos mitos de productos
que ayudan a perder peso.
En
el mercado puedes encontrar gran variedad de productos que prometen perder peso
rápidamente y sin esfuerzo. Sin embargo, no suelen cumplir con lo que prometen
ya que no son capaces de hacer que perder peso por sí solos, y en muchas
ocasiones tampoco hacen que la pérdida sea más rápida ni siquiera cuando se
acompañan de una dieta equilibrada y de ejercicio.
Los diuréticos:
Muchas de las
personas que deciden adelgazar deciden tomar diuréticos. Estos productos están
elaborados con semillas, hojas, tallos que favorecen la eliminación de agua y
electrolitos, pero nunca la de grasa. Si se toman estos productos sin control y
de forma continuada se pueden sufrir sus efectos secundarios como
deshidratación, cansancio, insomnio e incluso taquicardias.
Los laxantes:
Otro
producto por el que se inclinan los jóvenes y adolescentes para perder peso sin
esfuerzo o de forma rápida. Estos producto estimulan el peristaltismo
intestinal o aumentan el volumen o fluidez de las heces por lo que facilitan la
evacuación. Solo están indicados para el estreñimiento y siempre bajo control
profesional. Si se toman durante mucho tiempo pueden irritar la mucosa
intestinal e incluso de forma irreversible.
Quemagrasa:
La
mayoría carecen de fundamento y no existe ningún estudio científico que avale
sus resultados. Abusar de este tipo de productos puede provocar alteraciones
más o menos graves, dependiendo de sus componentes, de la cantidad que se tome
y del estado de salud de quien lo toma.
Productos que sacian:
Estos productos
contienen fibra que al entrar en contacto con el agua forman un gel que produce
distensión gástrica y sensación de saciedad. Pueden causar problemas digestivos
como diarrea, flatulencia, dolor abdominal, mala absorción de nutrientes e
incluso interaccionar con algunos medicamentos si se toman a la vez.
Además,
algunos de estos preparados son muy ricos en yodo, por lo que podrían dar lugar
a trastornos de la glándula tiroides.
En resumen:
En resumen:
Todos estos productos no consiguen los objetivos que prometen y no
nos enseñan a comer bien, sino que prometen una pérdida de peso sin esfuerzo
que no resulta saludable ni efectivo.
No
olvides que la única forma de evitar y tratar el exceso de peso es modificar
los hábitos que lo motivaron.
Próxima entrada: Trastornos de la conducta alimentaria (anorexia nerviosa y bulimia)
Si tienes alguna sugerencia para futuras entradas no olvides dejar tu propuesta. Gracias.
Bibliografía:
Consumer Eroski. [sede Web], Madrid [acceso octubre 2008].
Falsedades y mitos alimentarios.
Próxima entrada: Trastornos de la conducta alimentaria (anorexia nerviosa y bulimia)
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Bibliografía:
Consumer Eroski. [sede Web], Madrid [acceso octubre 2008].
Falsedades y mitos alimentarios.
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